La habitabilidad de un espacio depende del mantenimiento al que sea sometido, y la rigurosidad de este es la que determina la relación con el espacio: todo entorno tiene dinámicas autónomas (humedad, maleza, vestigios parasitarios) los cuales son reducidos y neutralizados por el mantenimiento, garantizando el total control sobre los procesos inevitables de deterioro y facilitando una condición de vida promedio.

La exposición 18B se desarrolló en un lugar que oscilaba entre la arquitectura de un espacio habitable y las condiciones físicas que ponen en evidencia su desuso. Estas condiciones sirvieron como punto de partida de una serie de intervenciones desarrolladas por seis artistas que, al ser conscientes del estado intermedio en el que los procesos externos empezaban a invadir y desplazar la estabilidad estructural, generaron obras que potenciaban esta indeterminación.

 

Con la participación de: Felipe Rodríguez, Pablo Gómez, Sebastián Carrasco, Daniel Sánchez, Carlos Andrés Piñeros y Gabriela Jiménez.


TUBERÍA TRANSPARENTE

DANIEL SANCHEZ

 


DESCOMPOSICIÓN

SEBASTIÁN CARRASCO 

 


SIN TÍTULO

PABLO GÓMEZ

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BAÑOS

FELIPE RODRÍGUEZ 


PAPEL DE COLGADURA

GABRIELA JIMÉNEZ 


SIN TÍTULO

ANDRÉS PIÑEROS